Bañador de cuello vuelto


bañador islámico

Pololos para ellas, matapasiones para ellos y carteles advirtiendo a los bañistas que cualquier muestra de indecoro será castigada con la expulsión de las instalaciones. Y ya que estamos incluso algún que otro vigilante armado con porra o palo, como en Arabia Saudí, dispuesto a hacer cumplir las normas a todos. Esta es la Arcadia veraniega “familiar” que Hazte Oír exige a las autoridades.

El año pasado, la petición de HO, que reclama respeto al medio ambiente y que las autoridades municipales se encarguen de entretener a los niños en las playas y piscinas públicas con actividades deportivas y culturales destinadas a las familias, supongo que supervisadas por algún representante de ese lobby en calidad de asesor o consultor “familiar”, suscitó un interesante debate en la página del Instituto Juan de Mariana a raíz de un comentario de Antonio José Chinchetru. El bueno de Chin denunciaba que:

… pretenden que se legisle sobre moral y que se utilicen bienes públicos (en este caso el terreno ocupado por esas playas) para favorecer un modo de vida de sobre otro. Pretenden además que se utilicen fondos de la Administración para dar publicidad de la existencia de estos lugares. ¿Dónde se marca el límite del decoro? ¿Se acepta el biquini pero no el topless? ¿O tan sólo se permite el traje de baño de una pieza para las mujeres? ¿Es el tanga, tanto masculino como femenino, indecoroso? Son cuestiones en las que la ley no debería entrar.

Además, si nos atenemos a la definición de “familia” de HO, estos guetos familiares pagados con el dinero de todos:

Pretenden gasto público en unas actividades de las que se excluiría necesariamente tanto a aquellas todas las parejas de homosexuales y aquellas de heterosexuales que, con hijos o sin ellos, no se han casado aunque vivan juntos, por no mencionar a los solteros, que verán perturbada su paz por la realización de molestas “actividades familiares” que tienen que pagar y a las que no están invitados. Dicho de otro modo, pretenden que se establezca una discriminación en función del modo de vida de cada persona.

Como señala Chinchetru, los argumentos del lobby de Nacho Arsuaga no sólo son victimistas, sino irreales, pues precisamente las playas y piscinas son lugares en los que se verifica un orden social espontáneo. Por razones que no están escritas en ninguna ley divina, las playas suelen organizarse en zonas homogéneas: en esta parte, gente con niños; en la otra, jóvenes; al fondo, normalmente en parajes cubiertos por vegetación o aislados por riscos, los nudistas. El topless suele depender del grado de puritanismo de la gente del lugar. Un buen ejemplo de esto es la playa de Sitges, donde existe una zona frecuentada por homosexuales y algunas familias con niños. Por cierto, la actitud de algunas maricas esnobistas, que se molestan con las masajistas chinas y amenazan con llamar a la policía, me parece deleznable. ¿Acaso van a ser ellos quienes mantengan a los hijos de los inmigrantes? Como me dijo una pareja heterosexual alemana, sus hijos están más seguros rodeados de adultos, y además la escasez de otras parejas con hijos evita tener que socializar con gente que no te cae bien por el mero hecho de que tengan niños de la misma edad que los tuyos. No quiero ni imaginar lo que los activistas de HO pensarán de gente así, que prefiere ocuparse de sus hijos sin reclamar al Estado que adopte el papel de Gran Hermano meapilas.

Por otra parte, los argumentos de Hazte Oír –Hazte Huir para sus críticos– parecen indicar que en las zonas nudistas no hay niños, o que en ellas la gente se dedica a follar. Como he afirmado otras veces, la ignorancia y las ganas de mentir de la gente de esa organización son escandalosas. He visitado playas nudistas de varias provincias españolas (Tenerife, Huelva, Murcia y Barcelona) y les puedo asegurar que el ambiente es bastante tranquilo y que en todas ellas hay niños. ¿Acaso habría que meter en la cárcel a sus padres o retirarles la patria potestad? Espero que el juez Ferrín Calamita no lea esto.

Es más, si exceptuamos a esas personas que parecen haber nacido para excitar a los demás aun de forma involuntaria, tanto cuerpo desnudo suele producir un efecto desinhibidor de cualquier tipo de deseo. Tal vez sea por eso que en las playas nudistas hay tanta gente leyendo. La bisutería, los tacones y los pareos translúcidos estratégicamente atados y abiertos por detrás que gastan algunas señoras decentes son mucho más excitantes que el espectáculo de michelines y celulitis que se puede contemplar en cualquier zona nudista y que tantas veces me ha hecho girar la cabeza. Pero bueno, cada uno tiene sus propias perversiones sexuales, y por lo que parece en HO hay muchas, y bastante raras.

En su comentario, Chinchetru propone una solución que no pasa por conferir al Estado la potestad de legislar la moralidad y el decoro y que a mí me parece perfectamente liberal, y advierte del peligro de las iniciativas promovidas por el lobby de Arsuaga:

Si a pesar de esto algún cabeza de familia considera que es un riesgo para su hijo la posibilidad de que este vea los pechos a una mujer o que cerca de él haya homosexuales lo que debería hacer es otra cosa. La opción legítima es, en el caso de las piscinas, inscribirse en un club privado… En el caso de las playas la vía no debería ser otra que hacer campaña para que puedan existir tramos privados en el litoral español (algo que no permite le legislación vigente), y que los dueños de los mismos impongan las normas que deseen…

La exigencia de playas y piscinas “familiares” es algo muy distinto a la igualdad ante la ley o la defensa de unos derechos. Es pretender que se utilice el dinero de los ciudadanos en el “fomento” y la “protección” de un modo de vida y una moral en concreto. Si se aceptara en este caso, ¿por qué no entonces también unas en las que las mujeres tuvieran que ir cubiertas según las interpretaciones más rigoristas del islam u otras en las que los chiringuitos tuvieran que cerrar en sábado y cumplir las normas dietéticas judías? ¿O por qué no playas, nudistas o no, en las que se prohíba entrar a niños? Puestos a pedir, lo que sea.

Paquete Speedo¿Playas “familiares” para que Arsuaga y su mujer se desentiendan de su responsabilidad como padres o alguno que yo me sé no tenga pensamientos impuros ante la visión de un paquete abultado o unas nalgas turgentes ceñidas por un Speedo? Con mi dinero no, gracias.

Con las obsesiones sexuales y el totalitarismo a otra parte, Nachito. Compraos una playa en Somalia y déjanos en paz, gilipuertas.

chuecadilly@yahoo.es

2 Respuestas a “Bañador de cuello vuelto

  1. El problema de HO, y otros muchos, es el “chiringuitismo”. Se crea una asociación para unos fines concretos, independientemente de su utilidad, coherencia, necesidad, etc., se van emocionando al ver que los medios les prestan una cierta atención y tienen un cierto respaldo, alquilan un local, cobran la primera subvención, o reciben los primeros ingresos, que para el caso es lo mismo y ya es un no parar. Necesitan hacer algo, aunque no venga a cuento, para cobrar subvenciones para mantener el chiringuito. Y si no es por dinero es peor. La necesidad de mantener el chiringuito del egos es mucho peor, esa no se aplaca con una subvención.

    Saludos.

    John W.

  2. Deberían enviar a algún ancap del Opus Dei a Somalia a negociar la compra de algún terreno y luego ofrecer vuelos charter a precios “familiares”. Pero terminarían organizando una campaña de chantaje al PP para que Espe o Camps subvencionase los viajes.

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