Elitismo, pijoprogresía y estupidez


Don Giovanni recién salido del cuarto oscuroNunca he sido de los que se escandalizan de una representación de La vida es sueño en la que salgan un par de tíos desnudos, incluso si están gorditos (los osos también existen). Que no se les entienda, que se inventen sílabas en las palabras o que no puedan pronunciar más de dos consonantes seguidas, especialmente si viven de eso, sí que me importa. Tampoco les hago ascos a las versiones leather de Mozart que se hicieron en los 90 y que tanto me divirtieron. Por desgracia tiré los VHS así que ahora no recuerdo de quién eran, aunque creo que se trató de montajes holandeses. Lo que sí me molesto fue que Don Giovanni usase más y mejor los brazos -¡qué aspavientos!- que las cuerdas vocales. Ni siquiera me molesta que en una versión de La Clemenza di Tito al director le dé por colgar boca abajo a Vitelia, siempre y cuando la pobre cantante no acabe más muerta que viva.

Pero si algo tienen en común los montajes presuntamente transgresores de los clásicos del teatro musical es su gran elitismo y su desprecio absoluto hacia el pueblo llano a pesar de que a sus creadores se les llene la boca hablando de la popularización de la lírica y su extensión a todas las capas de la sociedad.

Como ejemplo de lo que digo, el aria Tornami a Vagheggiar (Vuelve a desearme, o algo así) de la ópera Alcina de Haëndel, una de las piezas más deliciosas de esa historia tan fantástica y absolutamente camp, tanto que a veces resulta un poco cargante. Hay versiones que, intentando ser fieles a la estética de la época y tratando de emular el pastiche rococó, se me antojan simplemente hilarantes. Contemplar a la gran Joan Sutherland, mucho mejor que la Caballé -cómo me gusta hacer amigos, :-)- vestida como si fuese una drag queen de segunda en los carnavales de Tomelloso casi produce vergüenza ajena. ¿Acaso dirigió el montaje su peor enemiga, o una agente de la catalana universal?

Debido tal vez al corsé o a las toneladas de gasa, la diva comete algún que otro descuido vocal. No me extraña. Seguramente estaría más pendiente de no dar un traspiés con el guardainfantes que del re sostenido. No creo que una versión así sea la más apropiada para crear afición entre los quinceañeros o las que no llegaron al graduado escolar.

Sin embargo, algunos montajes de ahora no son mucho más edificantes. Yo diría que incluso peores que los historicistas. ¿Cómo se sentiría una señora de la limpieza residente en el corredor del Henares o en el Alto Guadalquivir si presenciase a la poderosa maga Alcina convertida por obra y gracia de la progresía en una criada buscona? Por lo menos se trata de Natalie Dessay, una cante muy groovy que suele tomarse cualquier insensatiez con gran sentido del humor.

O sea, ¿que eso es lo que esta panda de kurtas piensa de mí? -se dirá la buena señora-. ¿Se creen estos pijos de mierda con aspiraciones a redentores de la plebe que mientras mi mujer suda la gota gorda limpiando sus inmundicias le quedan tiempo y fuerzas para imaginarse a cuatro patas delante del señor o de su hijo? Menuda panda de pervertidos y de cabrones -bramará en silencio su marido, afiliado a CC.OO. e hijo de un represaliado por la dictadura franquista mientas su vecino de butaca, ese concejal de IU al que nunca le han visto la cara por el barrio, disfruta del éxito de su última iniciativa, un festival llamado Música y Resistencia que pretende mostrar cómo la tradición puede ser usada para revertir los valores hegemónicos del régimen burgués. También podría ser un pepero intentando que la intelligentsia local le perdone la vida por seguir llevando una sudadera rosa alrededor de los hombros. ¡Qué ordinaria!  Hört, Rachegötter, Hört der Mutter Schwur! -exclamaría a coro la familia de la honrada trabajadora doméstica antes de hacer añicos el carné del partido, si supieran alemán. O “¡al carajo!”, si es que carecen de sensibilidad poética, aunque de sentido común van sobrados.

Para eso, me quedo con las Dollie de Luxe, un grupo que mis lectores de siempre conocen de sobra, y su ópera rock, apta para cualquier pista de baile y especialmente recomendable subir la tensión sexual, aunque tampoco conviene abusar por eso de la precocidad. Lo digo por experiencia…. ajena, of course.

Abajo la pijoprogresía!

Mozart Rules!

chuecadilly@yahoo.es



4 Respuestas a “Elitismo, pijoprogresía y estupidez

  1. Y la pregunta del año, querido Luis, es: ¿por qué le prestamos más atención a lo que nos espanta que a lo que realmente nos gusta?
    Es un gran enigma, tan grande que llevo toda la vida sufriéndolo y sin saber muy bien por qué…

    • Pregunta del siglo, diría yo. En el caso de este post, pasé un rato estupendo viendo cosas en youtube hasta que me di de bruces con el horror de esa versión supuestamente golfa -en realidad, basta y reaccionaria- de Alcina vestida de modernidad y me sentí compelido a emitir una protesta. Pero tienes razón. Hitchcock lo sabía muy bien.

  2. También hay otra cosa nada desdeñable, y es la subvención que les pagan por cometer esos crímenes culturales, porque todo se resume en afán de lucro de las empresas que organizan todas esas cosas. Y ya sabemos la voracidad por la pasta de estos pijiprogres, “desmedida”.

    Si no se les ocurre otra cosa para seguir trincando… la primera mamarrachada que se les pase por la cabeza.

    John W.

  3. Cuando las actualizaciones escénicas se hacen por motivos ideológicos y no estéticos, meten la pata hasta el fondo. Lo mismo sucede con esas instalaciones (subvencionadas) que, de tan postmodernas, son ridículas, como ridícula es su teorización aquí expuesta:

    http://www.revistasculturales.com/articulos/97/revista-de-occidente/494/3/el-arte-contemporaneo-entre-la-experiencia-lo-antivisual-y-lo-siniestro.html

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s