La sabiduría de Mario Muchnik


Mario Muchnik

Hace un par de días me topé con el blog de Mario Muchnik, titulado Tiempo real, en Público. Al autor alterna los apuntes sobre arte y urbanismo con comentarios sobre política. Absolutamente priceless su post acerca de la polémica generada por el cierre de la central nuclear de Garoña en el que compara a ZP con la pija Marie-Chantal:

El cierre de una central nuclear puede tener lugar, o no. Lo que es digno de Marie-Chantal es el vaivén entre cerrar y no cerrar que ha tenido lugar con respecto a Garoña, y que ha sido finalmente interrumpido por resolución presidencial. Pero también el cierre tiene el estilo pijo de Marie-Chantal: vamos a cerrar, sí, pero no ahora, ni tampoco al final de la vida útil de la central (según el Consejo de Seguridad Nuclear), sino a mitad de camino. Con eso, el Gobierno intenta satisfacer a unos y otros, los partidarios y los opositores del cierre. Y no satisface a nadie. Es como si Marie-Chantal terminara por ser una de las dos víctimas de un coitus interruptus.

Unas preguntas. ¿Sabías que el accidente de Chernóbil produjo hasta hoy un total de sólo cien muertes, contando las muertes directas e indirectas? ¿Tienes idea de cuántos muertos, directos e indirectos, genera la combustión de carbón cada año? ¿Y cuántos las minas de carbón? ¿Sabías que el accidente de Chernóbil se debió a un error humano en una central desprovista de cúpula de protección, cosa que hoy no existe? ¿Sabías que la radiactividad junto a una central nuclear es exactamente la misma que en una región muy alejada de toda central nuclear, y proviene del cosmos? Pese a las declaraciones del presidente, ¿sabías que en el mundo hay 58 centrales con permiso para funcionar durante 60 años? ¿Y sabías que, de estas 58, sólo en Estados Unidos hay 10 como la de Garoña? ¿Sabías que en el mundo hay 38 nuevas centrales en construcción, si bien el presidente afirmó que sólo hay una? ¿Sabías que si quisiéramos sustituir el carbón por el viento, harían falta 42 millones de torres eólicas? ¿Te preguntaste qué pasaría con la energía eólica durante los meses sin viento, como en los largos inviernos nórdicos? ¿Sabías que el problema de los residuos radiactivos de una central nuclear está resuelto desde hace muchísimo tiempo, y que sólo se interponen problemas políticos?

Su entrada Ciudades también resulta sorprendente por desmitificadora, y a mi juicio real:

Ciudad A: moderna, aunque conserva vestigios de viejas glorias, ensordecedoramente ruidosa, sembrada de atascos inextricables, calurosa, húmeda, populosa, desordenada, mezcla sorprendente de lo nuevo y rico con lo viejo y misérrimo, semioculta por una profusión incomprensible de todo tipo de pancartas, contaminada por la mala combustión de la gasolina, inmisericorde bajo el sol del verano, ostenta quizás la colección más notable de taxistas semianalfabetos, incapaces de leer correctamente un callejero, al que son reacios y para cuya lectura se resisten a calzarse las gafas. Es, no cabe duda, la típica ciudad española…

Ciudad B: moderna, también conserva vestigios de viejas glorias pero, como la ciudad entera, en medio de árboles frondosos. Es menos ruidosa que la ciudad A, puede vanagloriarse de que los atascos se resuelven en pocos minutos, es calurosa pero seca, populosa pero ordenada, no muestra casi nada de misérrimo aunque sí mucho de modesto, protege con algún atisbo de sabiduría sus perspectivas urbanas, goza de taxistas jóvenes que sólo saben de las calles gracias al GPS pero que ejercen su oficio con ganas y saben conversar y hasta callar. Es la típica ciudad catalana…

Aunque parezca descabellado, la ciudad A es Barcelona y la B es Madrid. Puede experimentarse en una viaje de 24 horas.

Si quieren saber por qué, visiten la bitácora de Mario y descubran cuántas cosas no son lo que parecen, empezando por la energía nuclear y terminando por la Venecia del cinquecento, sin olvidar las paradojas de la mistificación izquierda-derecha que tanto nos aflige y con la que en los últimos años algunos timadores intelectuales se han hecho ricos y otros aspiran a serlo:

…El correo electrónico y el móvil son de derecha. La carta en papel y el teléfono fijo, de izquierda. La cabina telefónica, de izquierda extraparlamentaria. Los polacos son de derecha. Los polacos ateos, los subsaharianos y los rumanos, todos de izquierda. Los negros, en general, de izquierda. Los blancos en general, de derecha.
Conmemorar es de derecha. Recordar es de izquierda. Las dificultades económicas son de derecha. La crisis, de izquierda. Casi todos los pobres son de derecha. Casi todos los ricos, de izquierda.
(Gracias, Lenny Bruce)

Una respuesta a “La sabiduría de Mario Muchnik

  1. Se perfectamente que destacar una bitácora como la que destacas es muy importante, pero que triste es que a las alturas que estamos de la historia tengamos que estar “homenajeando” de alguna manera algo cuyo merito fundamental es estar escrito con el sentido común.

    John W.

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