Merkel y Westerwelle apuestan por la libertad


Westerwelle_Merkel

Ayer por la noche un señor que ha vivido en Alemania y que dice tener buenos contactos allá me contó que corre el rumor de que parte del acuerdo de gobierno pergeñado por Angela Merkel y Guido Westerwelle, líder de los Demócratas Libres (FPD, Los Liberales) incluye una ampliación más de la ley de 2000, que con el paso de los años ha ido equiparando a las parejas heterosexuales casadas y a las homosexuales. El último intento de reforma es de hace menos de un mes. A finales de julio el Ministerio de Justicia propuso igualar a todas las parejas en cuanto a su capacidad para adoptar niños, una medida que la oposición liberal consideró insuficiente y que chocó con el rechazo de buena parte de la CDU.

Sin embargo, las tornas han cambiado. La necesidad de Merkel de pactar con los liberales para evitar que un frente de izquierdas se haga con el gobierno del país y la debilidad de los social cristianos de Baviera, que el año pasado perdieron la mayoría absoluta en el parlamento de su región y gobiernan gracias al apoyo de los liberales, Guido Westerwelle está en una posición de fuerza para impulsar tanto una política económica alternativa a la de Obama y los socialistas españoles como el liberalismo social. Cómo sentará este giro a la jerarquía católica y a El Vaticano, que tras la última encíclica de Benedicto XVI parece haber convertido al liberalismo en el enemigo a batir, se me antoja un asunto muy interesante.

¿Estamos a punto de asistir a una reforma del modelo capitalista alemán, otrora caracterizado por ese corporativismo católico que tanto criticó Hayek? ¿Optará Benedicto XVI por acercarse a la izquierda  dado que en estos momentos el grado de coincidencia con la derecha liberal y laica es nulo?  ¿A cuántos oiremos decir “antes socialista que maricón”? Me temo que a más de uno.

Además de la correlación de fuerzas en los partidos burgueses alemanes, otro factor favorece el matrimonio gay en aquel país: el aval del Tribunal Constitucional.

En 2003, el Tribunal Constitucional alemán dictó una sentencia según la cual la inexistencia de matrimonio entre personas del mismo sexo no era un atentado contra la igualdad de todos ante la ley, aunque no dijo que esta posibilidad fuera inconstitucional, así que el camino está expedito para que la nación más importante de Europa Occidental apruebe una legislación igual que la de España. Esto crearía un efecto dominó en países como Austria, Polonia y la República Checa, cuyos parlamentos aprobarían leyes en la misma dirección, con o sin la palabra matrimonio.

En su programa electoral, el FPD pide la creación de un instituto dedicado a los derechos civiles de los homosexuales y al estudio interdisciplinario de la homosexualidad y los asuntos de género. El documento no indica la finalidad de este organismo ni plantea una agenda determinada, así que en principio no parece que la medida tenga un espíritu paternalista o de cambio social desde arriba. Asimismo, los liberales prometen incluir la defensa de los gays y las lesbianas frente a la discriminación como uno de los principios rectores de la política exterior de su país y exigen la reforma de la ley de transexualidad, declarada inconstitucional la pasada primavera, y que forzada a los transexuales que se habían operado los genitales a elegir entre dos derechos fundamentales: el matrimonio y la integridad personal.

La tendencia general en Occidente hacia la igualdad de trato por parte del Estado a todos los ciudadanos en lo que respecta a cómo y con quién decidan vivir en la intimidad de su domicilio, inclusive los hijos que quieran tener y cómo quieran acceder a la paternidad, sin que esto implique un dejación de responabilidades de los padres, es uno de esos hechos que desmienten una falacia que escucho desde hace tiempo y que me parece una auténtica estupidez: hace 40 años éramos más libres que ahora.

Como dijo David Boaz, vicepresidente ejecutivo del Cato Institute cuando le formularon esa misma pregunta en reason.tv, “eso piensan algunos de mis amigos heterosexuales. Seguramente las mujeres, a los negros y a los homosexuales no estemos de acuerdo”. Yo tampoco.

3 Respuestas a “Merkel y Westerwelle apuestan por la libertad

  1. Por fin oigo tratar de este tema desde un punto de vista tan llano como real.
    El matrimonio, sea cual sea su modalidad, no es más que un acuerdo social y como tal ha de tratarse. Hablar de “revolución” al respecto me hace desternillarme: si uno pretende hacer de la contracultura el estandarte del estilo de vida, admitámoslo, jamás llevará un anillo en el dedo.
    Nada hay más burgués que el “sí, quiero”.

  2. Es verdad que se ha retrocedido en muchos derechos, que estamos en un mundo mucho mas intervenido que el de hace cuarenta años y que el camino que levamos va en la dirección de mucho mas intervencionismo, pero no es menos cierto que se ha avanzado mucho en derechos fundamentales de los colectivos que mencionas al final.

    John W.

    • ¿Mucho más intervenido? Los tipos impositivos máximos en la mayoría de los países occidentales son hoy mucho más bajos que hace 40 años. El comercio es mucho más libre y además el sector público es mucho menor. ¿A eso le llamas mayor intervención? No sólo esos colectivos, sino más de 1000 millones de indios y de chinos tampoco estarían de acuerdo con que en el mundo hay más intervención. Yo no la veo por ninguna parte, la verdad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s